1.¿Por qué, a día de hoy, el riñón sigue siendo uno de los órganos más desconocidos? ¿Qué debería saber todo el mundo sobre cómo cuidar sus riñones?
El gran problema de la enfermedad renal crónica y de su infradiagnóstico es que normalmente no da síntomas. Sin embargo, en nuestros riñones está la clave de la vida y por ello debemos cuidarlos cuanto antes. De hecho, deberíamos intentar realizar un screening o cribado poblacional para comprobar que nuestros riñones están sanos, puesto que en España más de 6 millones de personas tienen alguna enfermedad de este órgano y ¡sólo la mitad lo saben!. Para comprobar el funcionamiento de nuestros riñones nos basta con dos sencillas analíticas: una de sangre para medir la creatinina y otra de orina para ver si estamos dejando escapar proteínas. Esta es la primera medida para cuidar los riñones: diagnosticar si tenemos alguna enfermedad. La segunda es prevenir que aparezca la enfermedad y para ello es vital controlar adecuadamente la presión arterial, el azúcar o los lípidos y hacerlo, en primer caso, con una adecuada alimentación.
2.Libros como este ayudan a clarificar ciertos mitos. Pero, de todas las creencias falsas que circulan sobre el riñón, ¿cuál crees que es la que más debería preocuparnos?
Hay muchos mitos relacionados con el riñón que no son ciertos. A la cabeza de ellos tres: que el consumo de dos litros de agua preserva su funcionamiento, que los riñones duelen y que cuando tenemos piedras en el riñón hay que dejar de comer calcio. El riñón tiene capacidad para concentrar y diluir la orina por lo que bebiendo más o menos líquidos no hacemos que nuestro riñón funcione mejor; sólo tenemos que tener claro que precisamos de mínimo 1,2-1,3 litros de agua al día para eliminar algunos residuos. Más allá de eso, si no hay contraindicación médica, debemos guiar la cantidad de líquido que ingerimos por un estímulo muy potente y que todos tenemos: la sed. En cuanto al dolor, los riñones son órganos que, salvo en caso de que presenten una piedra (litiasis) o un tumor, no duelen; lo que suele ser un motivo de consulta es el dolor que se produce en los músculos y huesos de la espalda que nada tiene que ver con los riñones. Y el último mito es el consumo de calcio en las personas que tienen piedras. Las piedras suelen estar formadas de dos sustancias oxalato y calcio. De ella, la primera es la que realmente se debe restringir si tenemos una litasis puesto que si reducimos el calcio de la dieta, en el intestino se absorbe más oxalato (propio de algunas verduras como las espinacas), lo que aumenta el riesgo de generar más piedras.
3.El riñón, como bien dices en el libro, regula el calcio para bien y para mal: desde las piedras hasta el hueso, también en él se fabrica la famosa EPO que oxigena la sangre ¿Qué otras funciones “desconocidas para muchos” tiene?
El riñón no es solo una depuradora de residuos, sino que también regula algunos procesos desconocidos para mucha gente como la anemia o el calcio de los huesos. Pero si algunas de las atribuciones del riñón es importante es que contiene la proteína antienvejecimiento klotho. Sabemos que cuando una persona tiene una enfermedad renal, el klotho disminuye, y ello conduce a un envejecimiento muy precoz. Los valores bajos de klotho hacen que nuestros vasos sanguíneos y nuestro cerebro se conviertan en ancianos mucho antes de lo que cabría esperar y por eso es importante cuidar nuestros riñones lo antes posible y así prevenir estas complicaciones.
4.¿Por qué decidiste colaborar para este proyecto con el chef con estrella Michelin Miguel Cobo?
La alimentación es clave en la prevención y tratamiento de las enfermedad del riñón. Sin embargo, por falta de tiempo y a veces de conocimiento, en las consultas no incidimos en este punto. Asimismo, la enfermedad renal tiene restringidos algunos alimentos y es importante saber que existen alternativas para ellos. Colaborar con Miguel ha sido una experiencia muy gratificante tanto a nivel personal como profesional. Él es un experto absoluto de la cocina y ha sido capaz de desarrollar recetas y técnicas de cocina nefrosaludables para que tanto pacientes como personas sin enfermedad renal puedan preservar la salud de los riñones.