Si hay una ciudad donde la comida suena casi tanto como la música, esa es Nueva Orleans, la cuna del jazz y el lugar donde nació Louis Armstrong. Su cocina es el resultado de una mezcla muy poco habitual: tradición francesa, raíces africanas y alma americana: sabores intensos, especias, fondos potentes y recetas que llevan historia.
Entre sus imprescindibles está el gumbo, un guiso espeso que puede llevar carne o marisco y que es puro sabor concentrado. |
O la jambalaya, un arroz lleno de especias que recuerda a una mezcla entre paella y cocina criolla. |
También destaca el uso de técnicas y bases francesas combinadas con ingredientes locales, creando una cocina única que no se parece a ninguna otra en Estados Unidos. Si te gusta el Jazz, seguro que será uno de tus viajes soñados.
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