HISTORIA. Aunque su consumo se remonta a tiempos antiguos, fue en el siglo XX cuando se democratizó su presencia en las mesas. De alimento humilde de pescadores a manjar navideño, su evolución ha sido meteórica, siendo hoy un símbolo de celebración. Se sirven a la plancha, cocidas, al ajillo, en brocheta, con salsa… no hay límite.
GAMBAS CONGELADAS. Aunque tradicionalmente hay recelo ante lo congelado, la realidad, según expertos y estudios, es que un marisco bien congelado puede mantener sabor, textura y valor nutricional prácticamente idénticos a los del fresco. Además, el marisco congelado ofrece muchas ventajas prácticas en Navidad: se conserva más tiempo, ocupa menos espacio y facilita la planificación con antelación.
DELFÍN ULTRACONGELADOS. Ofrece gambas ultracongeladas de alta calidad. Congeladas en alta mar justo después de su captura, mantienen todo su sabor, textura y propiedades. Son ideales para cocinar a la plancha o en tus recetas favoritas sin preocuparte por la frescura. Puedes encontrarlas peladas (limpias), enteras o cocidas.