Múltiples Beneficios. Incorporar legumbres en nuestra dieta diaria puede ser una decisión muy acertada para nuestra salud. Son ricas en proteínas vegetales, lo que las convierte en una excelente alternativa a la carne, especialmente para vegetarianos y veganos. Además, su alto contenido en fibra ayuda a regular el tránsito intestinal y a mantener una buena salud digestiva. También son una fuente importante de vitaminas del complejo B y minerales como hierro, magnesio y potasio. Por si fuera poco, su bajo contenido en grasas saturadas y colesterol contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Puedes conocer más sobre sus beneficios en la página web de la Asociación de Legumbristas de España.
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Remojo previo: Deja las legumbres en remojo durante la noche anterior a su cocción. Esto ayuda a ablandarlas y a eliminar los azúcares responsables de los gases. Recuerda desechar el agua del remojo y utilizar agua limpia para cocinarlas.
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Añadir especias carminativas: Incorporar especias como comino, hinojo, anís o romero durante la cocción puede ayudar a reducir la formación de gases y mejorar la digestión.
- Cocción adecuada: Cocina las legumbres a fuego lento hasta que estén bien tiernas. Una cocción insuficiente puede dificultar su digestión.
- Combinación con otros alimentos: Evita combinarlas con alimentos grasos o de difícil digestión. Opta por preparaciones más ligeras como ensaladas o guisos con verduras.
- Masticar bien: Tomarse el tiempo para masticar adecuadamente los alimentos facilita la digestión y reduce la formación de gases.
Con estos consejos, podrás disfrutar de las legumbres y aprovechar todos sus beneficios sin preocuparte de que al pasar por la barriga… la cosa se complique. |