El ácido salicílico es un ingrediente ampliamente utilizado en cosmética por sus múltiples beneficios para la piel. Pero más concretamente para pieles grasas y con tendencia acnéica, debido a sus múltiples funciones y beneficios: - Exfoliación: Penetra en los poros, eliminando células muertas y exceso de sebo.
- Control del acné: Reduce la aparición de espinillas, puntos negros y otras imperfecciones.
- Regulación de la producción de sebo: Ayuda a controlar el exceso de grasa en la piel.
- Efecto antiinflamatorio: Calma rojeces e inflamaciones.
- Mejora del tono y textura de la piel: Contribuye a una piel más suave y uniforme.
- Propiedades antisépticas y antibacterianas: Previene infecciones cutáneas.
Aunque comúnmente se le considera un betahidroxiácido (BHA) en la industria cosmética, la realidad es que tiene una estructura diferente a este grupo. A pesar de estas diferencias químicas, el ácido salicílico se sigue considerando un BHA en el contexto cosmético debido a sus propiedades y efectos similares en la piel. |