¿QUÉ ES KOSHER? La palabra “kosher” significa en hebreo “apto” o “adecuado”, y hace referencia a los alimentos permitidos según la ley dietética judía, conocida como kashrut. No es una dieta al uso, sino un sistema de reglas detalladas que indican qué se puede comer, cómo se debe preparar y qué se debe evitar. Por ejemplo, están prohibidos los mariscos, el cerdo o la mezcla de carne y leche, y la carne debe proceder de animales rumiantes con pezuña hendida, como la vaca, y sacrificarse de forma ritual.
HISTORIA. Las leyes del kashrut se recogen en la Torá. Nacieron como un código espiritual, higiénico y social, en una época donde comer bien no era tan sencillo como ir al súper. Con el paso del tiempo, estas normas no solo se mantuvieron, sino que se adaptaron a los nuevos contextos, manteniendo viva una identidad cultural y religiosa a través del acto más cotidiano: comer.
¿ES UNA DIETA SALUDABLE? Aunque el objetivo del kosher no es ser “healthy”, muchos lo consideran una opción más limpia y controlada. ¿Por qué? Porque exige trazabilidad completa, control de ingredientes, higiene extrema y separación de alimentos que podrían generar intolerancias o problemas digestivos. Además, obliga evitar ciertos alimentos ultraprocesados.
¿CÓMO SE CONSIGUE LA CERTIFICACIÓN? Para que un producto sea kosher, no basta con evitar ingredientes prohibidos. Toda la cadena, ingredientes, procesos, maquinaria, utensilios, almacenamiento y limpieza, debe cumplir con los estándares. Por eso, empresas alimentarias que quieren el sello deben pasar por auditorías, controles, visitas regulares y un riguroso seguimiento. Sólo entonces obtienen un certificado expedido por una autoridad reconocida, como la OU (Orthodox Union), que permite comercializar sus productos con el aval kosher.