En el día a día de las personas, a la hora de implementar un programa de alimentación personalizada, ¿qué cambios deben realizarse con respecto a los hábitos alimenticios que mantenían? ¿Cómo están respondiendo los usuarios a los programas de alimentación personalizados?
Lo más importante es que estos programas de alimentación, además de contribuir a mejorar la salud del paciente, también se ajusten al máximo a sus preferencias y necesidades. De este modo, no se tiene la percepción de que se estén sufriendo restricciones severas y conseguimos unos altos niveles de adherencia y motivación. Además, en Nootric incorporamos también otras herramientas con el fin de facilitar las cosas al usuario como son un seguimiento continuo de su progreso, listas de la compra y la opción de comentar y subir fotos de las recetas para recibir el feedback de los expertos.
La percepción de nuestros usuarios es que la aplicación de estos programas personalizados está contribuyendo no sólo a mejorar su salud física sino también emocional, ya que les permite un estilo de vida más saludable y una mejor calidad de vida. También destacan que contar con un servicio de nutrición personalizado les permite una mejor gestión del tiempo, un valor muy importante hoy en día.
La salud mental, afortunadamente, es un tema que está cada vez más en boca de todos. ¿Qué papel juegan los nutricionistas en la mejora del estado de ánimo y la calidad de vida de las personas?
Un papel mucho más importante de lo que muchas veces se piensa y desde dos perspectivas. La primera, podíamos definirla como orgánica porque existen nutrientes específicos como los ácidos grasos omega-3, las vitaminas y los minerales que son esenciales para la producción de neurotransmisores como la serotonina. Además, ahora sabemos que intestino y cerebro se comunican constantemente y que la salud de nuestra microbiota puede influir directamente en nuestro estado de ánimo y en la respuesta al estrés. Una alimentación personalizada basada en alimentos saludables resulta clave para nuestro bienestar emocional y para una salud mental óptima.
La segunda, más psicológica, se refiere al acompañamiento al paciente que los nutricionistas realizan durante todo el proceso para comprobar de primera mano la repercusión que está teniendo el cambio alimentario en su estado. Nosotros contamos, por ejemplo, con un chat atendido de 9 a 21 por nutricionistas que permiten una conversación fluida y próxima con el paciente, y que puede ayudarlo en situaciones de dudas o ansiedad con una empatía que no pueden ofrecer los bots.
Con respecto a la salud en general, ¿cómo crees que puede ayudar la nutrición personalizada en la prevención y gestión de enfermedades crónicas?
La alimentación saludable y personalizada es muy beneficiosa en la prevención de enfermedades crónicas, ya que se adapta a las necesidades únicas de cada individuo y mejora la calidad de vida de manera integral. En lo que se refiere al tratamiento, la personalización de la alimentación es clave, por ejemplo, en enfermedades crónicas muy extendidas como la diabetes o la hipertensión.
Si lo vemos en patologías concretas, por ejemplo, en el caso de la diabetes, un plan de nutrición personalizado ayudará al paciente a controlar la gestión de carbohidratos e incluirá fuentes de fibra y grasas saludables que le permitirán estabilizar los niveles de glucosa en sangre. En el caso de la hipertensión, y el ajuste de sodio van a tener un impacto muy positivo a la hora de regular la presión arterial. Es decir, un plan adaptado a los requerimientos de cada paciente puede mejorar su sintomatología y propiciar su bienestar general.
¿Digital, pero humano? ¿Creéis que ahí está la clave? Con la inteligencia artificial sustituyendo a algunos profesionales, ¿qué inconvenientes veis en los planes nutricionales creados a través de esta?
Nosotros creemos en la Inteligencia Artificial, pero como una herramienta más y nunca como alternativa o sustituta del talento humano. Para nuestro modelo, la alimentación personalizada no es la aplicación de un patrón de alimentación determinado a partir de un análisis previo que hay que seguir a rajatabla. Son unas pautas flexibles que se van modificando a partir de la interacción directa con el paciente y la proximidad con el nutricionista.
Un plan nutricional únicamente basado en la IA tiene como principal inconveniente que puede ser un foco de errores y malinterpretaciones, especialmente cuando tratamos casos complejos que requieren un seguimiento permanente por parte de nutricionistas. También es muy relevante la ausencia de empatía, comprensión y profesionalidad que ofrecen la interacción directa con el nutricionista.