DIFERENCIA. Aunque a simple vista parecen lo mismo, no lo son. La leche pasteurizada también se calienta, pero a temperaturas más bajas y durante más tiempo. Esto elimina parte de los microorganismos, pero no todos, por lo que necesita mantenerse en frío y tiene una vida útil mucho más corta. En cambio, la leche UHT se somete a temperaturas mucho más altas durante unos segundos, lo que permite eliminar prácticamente todos los microorganismos y conservarla durante meses sin abrir.
Esta diferencia en el tratamiento también influye en aspectos como el sabor o la duración, haciendo que cada tipo de leche tenga su propio espacio en el día a día. |